Ya ha finalizado la primera etapa de la nueva campaña en dos fases para fomentar la recogida orgánica en el municipio de Burgos:
Durante este tiempo, hemos estado por las calles de la ciudad con nuestro equipo de educación ambiental atendiendo a las consultas de la ciudadanía.
Se explicó el uso de la nueva tarjeta orgánica.
Además se ha concienciado sobre la importancia que deriva de la correcta separación de los residuos.
Aunque se acaba la primera fase, nuestro concurso de la campaña “Abre el marrón, cierra el círculo” ¡Continua hasta el 29 de junio!
Gana premios mientras aprendes a reciclar mejor. Visita la exposición en los centros cívicos de Burgos, responde al mini‑quiz y entra en el sorteo de regalos pensados para promover hábitos sostenibles.
Consulta las bases legales pinchando aquí
PRÓXIMAMENTE 🔒
Para poder solicitar la tarjeta de apertura del contenedor debe de acudir:
No te olvides de presentar una identificación (DNI o en su defecto algún recibo) en el cual refleje la misma dirección que la de tarjeta que vas a solicitar.


En las pruebas piloto desarrolladas en Burgos y en muchas otras ciudades, se ha comprobado que, si se dejan los contenedores abiertos, se depositan en ellos todo tipo de residuos inadecuados, lo que dificulta o impide el adecuado reciclaje de la materia orgánica.
Sin embargo, en los contenedores cerrados en los que es necesario utilizar una llave o una tarjeta electrónica, los residuos impropios se reducen y la calidad y pureza de la materia orgánica recogida es mucho mejor.
Para abrir el contenedor hay que acercar la tarjeta al lector durante unos segundos. De esta manera el contenedor se desbloqueará y podrás abrirlo, depositar tus residuos, y cerrarlo de nuevo.
Puedes hacerlo cuantas veces necesites, preferiblemente en horario de 20:00 a 23:00 horas.

Para usar bien el contenedor marrón es necesario usar siempre bolsas de basura 100% compostables. Este tipo de bolsas, que se degradan y convierten en compost al mismo tiempo que la materia orgánica, ya están disponibles en todos los supermercados. Las bolsas de plástico en cambio, apenas se degradan y dificultan enormemente el proceso de compostaje.
En el contenedor marrón se deben depositar los restos de comida (restos de frutas y verduras, restos de carne y pescado, cascaras de huevo, marisco o frutos secos, restos de comida cocinada o caducada, pan, bollería, posos de café e infusiones…), los restos vegetales (pequeños restos de jardinería, restos de flores y ramos…) y otros residuos (palillos, tapones de corcho, serrín y palos de helado, servilletas y papel con restos de comida o aceite…).
En cambio, no se deben depositar textiles sanitarios, arena o excrementos de mascotas, restos de barrido y pelo, capsulas de café, colillas y ceniza de tabaco, líquidos alimenticios o aceite usado.